Los que se opusieron a ese símbolo mencionaron que sentían que creaba la impresión de que el autismo fuera un acertijo por resolver o que aquellos con esta condición estaban incompletos. La crítica sobre el símbolo de la pieza del rompecabezas se entregó a los editores del Autism Research Journal, quienes iniciaron el proceso de actualización del símbolo.